ESTRUCTURA DEL PROCESO CONCURSAL DE UNA PERSONA FÍSICA

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ESTRUCTURA DEL PROCESO CONCURSAL DE UNA PERSONA FÍSICA

Al proceso concursal puede acceder prácticamente cualquier persona que se encuentre en situación de insolvencia, que es quien ya ha incumplido sus obligaciones de pago, o quien prevé que va a incumplirlas inminentemente. A continuación os resumimos de un modo simple la estructura básica del proceso conocido como Segunda Oportunidad.

PRIMERA FASE: Acuerdo extrajudicial de pagos
Esta primera fase consiste en hacer una propuesta de pago a los acreedores que el deudor pueda afrontar con su patrimonio y suele contener elevadas quitas sobre cada deuda y fraccionamiento del pago en mensualidades.
Se presenta ante Notario, si la persona no es empresaria (autónomo) y ante el Registrador o Cámara de Comercio si las deudas derivan de su actividad empresarial o profesional.
Además, en esta fase intervendrá un Mediador concursal, que será quien convocará una reunión o junta con los acreedores para proponerles el acuerdo extrajudicial de pagos que les ofrece el deudor conforme con su capacidad económica.
Si hubiera acuerdo, y el deudor lo cumple, el proceso concursal finalizaría aquí.
Por desgracia, no suele haber acuerdo, y en tal caso (y también en caso de que se aceptara el acuerdo pero fuera incumplido por el deudor), se pasaría a la siguiente fase: el concurso consecutivo.

SEGUNDA FASE: Concurso consecutivo
Concluida la primera fase sin haber alcanzado un acuerdo se solicitará al Juzgado la apertura de un concurso consecutivo. Se tramitará ante el Juzgado de Primera Instancia si la deuda no deriva de la actividad empresarial o profesional del deudor y ante el Juzgado de lo Mercantil si se trata de un empresario (autónomo).
El Mediador concursal asumirá desde este momento el papel de Administrador concursal y junto con el Juzgado liquidarán los bienes que forman el patrimonio del deudor para saldar las deudas, en la medida en que sea posible y conforme un orden de prioridad según el tipo de deuda ante el que nos encontremos.
Finalizará esta fase con una calificación del concurso, donde el Juez deberá determinar si el deudor es de buena fe o culpable. Esta fase es la más relevante, pues sólo ante un deudor de buena fe (donde se considera que su endeudamiento fue fortuito) podemos pasar a la última fase, que es la de exoneración de las deudas restantes.

TERCERA FASE: Exoneración de las deudas
Con esta fase se pone fin al concurso, y es el momento en que el abogado deberá exponer que el deudor cumple los requisitos para obtener la exoneración del pasivo insatisfecho, pudiendo imponerle el Juez un plan de pagos por cinco años para el abono de determinados créditos y así liberarle del resto de deudas que no podrá pagar.

Si estás ya en una situación de insolvencia, te recomendamos afrontar el proceso concursal “de Segunda Oportunidad” cuanto antes, para lograr acceder a esta tercera fase y obtener la exoneración de las deudas que tu patrimonio no pueda cubrir.

No dudes en consultarnos sobre tu situación y podremos explicarte en más detalle en qué consiste este procedimiento en auge en estos momentos tras su última reforma legislativa.

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